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#El premio Clarín 2023 tuvo dueño. La novela saldrá en 2024

Se lleva dos millones de pesos y la publicación por el sello Clarín-Alfaguara.

"¡Qué semanita! Pasé de perder premios a ser jurado de premios y no tengo la costumbre de ganarlos. Es un honor por el jurado, que admiro mucho. Me pone feliz que la hayan elegido", fueron las primeras palabras de Lamberti, emocionado, que continuó su discurso y les agradeció a editores, amigos y a su mujer, que lo ayudaron a escribir estas páginas.

"Es una novela sobre la dictadura y no puedo dejar dedicársela a los 30 mil torturados, desaparecidos por la última dictadura militar. Eso es todo", concluyó Lamberti.

Lamberti nació en San Francisco, Córdoba, en 1978 y es licenciado en Letras. Ha publicado los cuentos El asesino de chanchos, El loro que podía adivinar el futuro, ambos incluidos en su último libro Gente que habla dormida y La casa de los eucaliptus. En cuanto a novelas, es autor de las novelas La maestra rural, La masacre de Kruguer y Los Abetos; el libro de notas Plan para una invasión zombie y los poemas San Francisco.

Antes de que Lamberti se alzara con el premio, la velada comenzó a las 19 con la llegada de los invitados que de a poco fueron poblando uno de los salones del Teatro Colón. Es la segunda vez que el Premio Clarín Novela, que ya lleva 26 entregas ininterrumpidas y en esta ocasión contó con el apoyo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se anuncia en uno de los teatros más importantes del mundo, inaugurado en 1908.

La ceremonia tuvo su arranque pasadas las 20, con la conducción de Federico Seeber.

Se proyectó un video por los 20 años de la Revista Ñ: publicada por primera vez el 4 de octubre de 2003, celebró el año pasado las mil ediciones y acaba de publicar un número especial, “Alfabeto del Presente”, con reflexiones y ensayos breves de 42 artistas y escritores, además de una ilustración de tapa del artista Leandro Katz.

Para celebrar las dos décadas, también se publican de forma complementaria seis historias policiales inéditas de Martín Caparrós y se produjeron entrevistas audiovisuales con cuatro grandes escritoras y referentes culturales del país que se emitieron en el Festival Eñe de España.

Habló luego Ricardo Kirschbaum, Editor General del diario Clarín y Director de la Revista Ñ. "El Premio Novela de Clarín nació cuando moría un siglo y la Revista Ñ cuando nacía el otro. Se hermanaron cuando ambos proyectos se convirtieron en una realidad que sobrevivió al tumulto que es la Argentina y a los desafíos de la sociedad digital", señaló. ​

"Fueron, lo son todavía, una apuesta a que la cultura, en cualquiera de sus múltiples manifestaciones, persiste, se desarrolla y crece, aun en los ambientes más hostiles y a las amenazas ciertas, que no sólo son políticas sino de una índole más deletérea como el impacto de los cambios de hábitos culturales", agregó Kirschbaum.

Sobre el reciente impacto de las elecciones, analizó: "Argentina siempre depara sorpresas, aun en su innegable declinación. Estamos frente a un nuevo hecho político, decidido por la gente, fenómeno que no puede desconectarse de un clima de época qye se expresó en las urnas con contundencia el domingo y que nos involucra como sociedad". Y en esta línea continuó: "La cultura busca y necesita libertad para expresarse creativamente, sin tutelas ideológicas, sea cual fuere su signo. Es lo que quiero subrayar con convicción, tal como lo hemos hecho estos años bajo cualquier gobierno".

Kirschbaum ponderó las 26 ediciones del Premio Clarín Novela –los jurados y los ganadores–, así como también los 20 años de la Revista Ñ, la edición especial, el número 1000, los editores y periodistas que pasaron por su redacción y recordó los inicios de la publicación en octubre de 2003 cuando el precio del ejemplar era de 50 centavos. Por último cerró con un fragmento de John Cheever.

Palabra del Jurado

Luego fue el turno del Premio Ñ a la Trayectoria para la periodista y escritora María Moreno. Y finalmente, el momento más esperado de la noche: la apertura del sobre que develó el nombre ganador. El Jurado de Honor, compuesto por Ana María Shua, Carlos Gamerro y Samanta Schweblin escoltó al escritor en sus palabras y aportaron sus explicaciones sobre la elección.

Ana María Shua dijo: “Este 2023 será recordado por el Premio Clarín como un año de buena cosecha. Las preseleccionadas fueron ocho novelas de alta calidad, que leímos con placer y alegría. La primera impresión fue que los géneros mantienen su vigencia: disfrutamos de novelas policiales, terror, intimismo, historia. Y también hubo sorpresas. La elección no fue fácil. Cuando finalmente llegamos a los dos que más nos, necesitamos una larga discusión para ponernos de acuerdo. Hubiéramos querido premiarlos a los dos”.

Luciano Lamberti y María Moreno. Foto: Juano TesoneLuciano Lamberti y María Moreno. Foto: Juano Tesone
Continuó: “Finalmente nos decidimos por una novela apasionante, que se lee sin respirar. Una novela que provoca miedo y fascinación, que es de terror pero también trasciende el género. Para hechizar a un cazador tiene un extraordinario manejo del suspenso y de la tensión narrativa y al mismo tiempo es perturbadora y obliga a reflexionar. Uno de esos de libros de los que el lector no sale indemne

La escritora valoró también la otra novela finalista: “El jurado estuvo de acuerdo en mencionar también la que llegó al segundo puesto, Manola, un libro singular, único, que no pertenece a ningún género, con personajes contradictorios y humanos que escapan a todo cliché. Una gran novela que los tres quisiéramos ver publicada, porque el lector argentino se la merece”.

Samanta Schweblin, por su parte, consideró: “¿Qué premia un concurso como éste? Durante la deliberación nos hicimos esta pregunta varias veces, y responderla nos dio la valentía que necesitábamos para elegir por unanimidad “Para hechizar a un cazador”. Y hablo de valentía porque, además de su fuerte manejo del suspenso y su tensión narrativa, la multiplicidad de personajes, sus momentos de verdad y la fuerza de esta historia, éste es un libro complejo e incómodo, y leyéndolo me encontré en ocasiones arrinconada, desconcertada y con mis prejuicios en jaque”.

En la misma línea que Shua, manifestó: “Elegimos a nuestro ganador por unanimidad, pero también con unanimidad queremos desde este jurado mencionar y aplaudir la novela “Manola”. Por sus momentos conmovedores, por sus personajes entrañables y por una historia tan vívida como original. A veces un libro te toma de la mano con suavidad, como si quisiera llevarte hasta acá cerquita, y luego las cosas... bueno, digamos que empiezan a complicarse. Digamos que te demuestran que el escenario más cotidiano y realista puede repartir sus cartas de una manera nueva, inesperadamente insólita, y cuando te parece que todo podría reordenarse otra vez, la historia te codea con complicidad y te pregunta, ¿y? ¿Ya te diste cuenta? ¿No te parece que ésta es una forma mucho más sensata y justa de pensar el mundo? Editores, va desde acá un guiño para ‘Manola’. Lectores, abran “Para hechizar a un cazador” con precaución porque, como muchos grandes libros, no es exactamente lo que parece”.

En tanto, Carlos Gamerro contó: “El año pasado me invitaron a inaugurar un simposio sobre los cruces entre las ficciones sobre el terrorismo de estado y el género de terror. Si hubiera leído esta gran novela de Luciano Lamberti, mi tarea hubiera sido mucho más fácil. Porque Para hechizar a un cazador corrobora y enriquece mi tesis de entonces: el mal que excede nuestras posibilidades de comprensión y aceptación, los actos humanos que desafían toda explicación económica, sociológica, política, aun psicológica, el mal que desde los horrores de la Segunda Guerra Mundial nos hemos acostumbrado, mal que nos pese, a denominar mal radical o mal absoluto, y que sin duda encarna en los crímenes de nuestra última dictadura, excede con mucho las posibilidades de la literatura realista y solicita el auxilio de lo inquietante, lo siniestro, lo sobrenatural a veces, la ciencia ficción incluso”.

Con Luciano Lamberti, siguió, “supimos al leerla, que estábamos ante la novela de un gran artesano de la frase, un avezado compositor de las voces de sus personajes, un experto arquitecto de la estructura novelística – es uno de los creadores del renovado género del terror argentino, un maestro a la hora de descubrir, en las formas de un realismo por momentos costumbrista, las fisuras de lo siniestro, y en esta obra se mete de lleno en los horrores de la última dictadura”.

Por último, expresó: “Cuando el cazador acecha, a veces somos la presa, otras los batidores, otras los carroñeros que nos acercamos a compartir los restos del festín. Podemos ser todo eso, pero siempre somos seres humanos, sujetos morales aun en nuestras peores elecciones, y podemos elegir, y cambiar lo que elegimos: de eso también nos habla esta novela, que parece escrita para acompañarnos en los inciertos tiempos que se anuncian”.